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El dolor menstrual afecta el cerebro.

El dolor menstrual afecta el cerebro.

Un estudio reciente revela que el dolor menstrual puede cambiar la estructura del cerebro.

Un estudio reciente revela que el dolor menstrual puede cambiar la estructura del cerebro.
La mayoría de las mujeres experimentan mensualmente lo que se llama dismenorrea primaria: dolor menstrual sin una causa médica, reconocido por calambres en la parte inferior del abdomen que comienzan con la menstruación y duran aproximadamente 3 días.
Los científicos en Taiwán analizaron los cerebros de 64 mujeres: 32 experimentaron estos dolores mensualmente y los otros no tenían antecedentes de estos calambres.
¿Dónde están los cambios en el cerebro?
Los expertos utilizaron imágenes de resonancia magnética (IRM) para detectar las transformaciones que ocurren a nivel cerebral durante las crisis de dolor de las mujeres, y la exploración se realizó durante el período en que las mujeres no experimentaron dolor.


Los investigadores lograron crear mapas de la materia gris en el cerebro. Señalaron que hubo cambios en el volumen de materia gris en las mujeres que con frecuencia sufrían de ese dolor. Específicamente, ha habido disminuciones en el volumen de materia gris en las áreas del cerebro involucradas en la transmisión del dolor y en la regulación de los estados mentales y aumentos en la superficie del cerebro involucrados en la transmisión de sensaciones dolorosas y el equilibrio de ciertas hormonas.
¿Nuevos planes de tratamiento para la dismenorrea?
Por lo tanto, parece que pueden ocurrir cambios importantes y permanentes en el cerebro no solo debido al dolor constante y sostenido a largo plazo, sino también al dolor que ocurre a intervalos de tiempo cíclicos, como los calambres menstruales.
Las consecuencias de tales cambios aún no son evidentes, pero los investigadores argumentan que el siguiente paso en este descubrimiento es descubrir si las hormonas juegan un papel en este proceso, pero especialmente si los cambios en la materia de cenizas son reversibles.
Ciertamente, con la instalación de calambres menstruales, se producen cambios en la estructura del cerebro. Estos cambios pueden estar relacionados con el dolor, pero puede haber factores adicionales que pueden estar involucrados en este proceso, como los cambios hormonales y el estrés, por ejemplo.
Las anormalidades que ocurren en el cerebro también sugieren que el dolor menstrual se puede percibir como dolor crónico. En este caso, el cerebro se volverá aún más sensible al dolor, y la mujer se sentirá cada vez más poderosa.
Si al final del estudio se descubre que estos hallazgos son válidos, podría crear un tratamiento especial para el dolor menstrual que también se enfoca en los cambios en el cerebro.

Etiquetas Calambres menstruales Cerebro