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Luxación congénita de la cadera en niños

Luxación congénita de la cadera en niños

La luxación congénita de la cadera o la displasia congénita de la articulación coxofemoral es un defecto de nacimiento en los niños. Tiene una frecuencia 6 veces mayor entre las niñas que entre los niños. Es bastante difícil de diagnosticar en muchos casos, y la enfermedad congénita no tratada puede tener serias consecuencias. ¡Descubra cómo reconocer este problema en niños!

¿Qué es realmente la luxación congénita de cadera?

La luxación congénita de cadera (LCS) también se denomina en términos médicos y displasia congénita de la articulación coxofemoral. En términos simples, esta condición representa la dislocación del equilibrio a un recién nacido. Esta dislocación puede afectar un solo equilibrio o incluso ambos.

El LCS ocurre debido a trastornos en el desarrollo y la funcionalidad de la articulación coxo-femoral. A veces, hay un desplazamiento de uno de los huesos en la articulación:

  • o la cabeza del fémur no se adhiere correctamente;

  • o la porción coxal es demasiado profunda y el equilibrio puede dislocarse muy fácilmente, la articulación es muy inestable.

¿Cuáles son las causas de esta interrupción?

Las causas exactas de esta afección congénita no se conocen por completo, pero existen varias teorías al respecto:

  • el más sostenible de estos es que este problema tiene un origen genético y que aparece nuevamente en el recién nacido si hay casos familiares de luxación;

  • Otra teoría sostiene que la displasia puede ocurrir debido a un traumatismo en el período neonatal.

Factores de riesgo para el desarrollo de displasia congénita de la articulación coxofemoral

En lugar de las causas reales, se puede hablar de factores de riesgo para la aparición de la enfermedad:

  • las niñas son más propensas que los niños (es 6 veces más común en mujeres);

  • bebés nacidos después del término;

  • historia familiar;

  • embarazo gemelar;

  • cesárea;

  • alto peso al nacer del niño al nacer (macrosomía);

  • primiparidad (si el primer hijo está en mayor riesgo);

  • desproporción materno-fetal (si la madre tiene una constitución física pequeña y el niño es muy grande)

¿Cuáles son los síntomas del recién nacido y los niños pequeños?

En algunos niños, el defecto aparece inmediatamente después del nacimiento, pero en otros niños puede notarse solo después de algunas semanas o incluso más tarde, cuando el niño comienza a caminar. Hay varios signos de esta condición que indican su ocurrencia:

  • pliegues múltiples en la parte interna del muslo;

  • baja flexibilidad;

  • baja movilidad;

  • una pierna puede ser más larga que la otra;

  • cuando cambia el pañal puede ver problemas de movilidad en una de las caderas;

  • muchos padres no se dan cuenta hasta después de que el niño comienza a caminar y notan que está escupiendo;

  • cambios en la planta del pie;

  • caminar o balancearse (si ambas piernas están afectadas).

Complicaciones de la luxación congénita de cadera

Si este problema no se identifica a tiempo y se trata, puede degenerar en condiciones muy graves:

  • deformaciones permanentes de las caderas;

  • degeneración de las articulaciones de la cadera;

  • osteoartritis;

  • Lesiones locales de circulación sanguínea.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

En la mayoría de los niños, este defecto es difícil de detectar. La luxación congénita de la cadera a menudo se descubre en el examen físico, al nacer o más tarde en la infancia. Sin embargo, el médico necesitará otras pruebas para diagnosticar:

  • la historia;

  • investigaciones de laboratorio;

  • pruebas de imagen (ultrasonido de cadera, radiografía de cadera, tomografía computarizada).

Al nacer, el médico le dará a su hijo una maniobra para evaluar la articulación de la cadera al retirar y acercar las piernas flexionadas.

Dicho control se realizará a las 6 semanas y a los 8 meses.

Si se escuchan los crujidos al realizar la maniobra, indicarán la inestabilidad de la articulación.

El diagnóstico concreto no se puede hacer porque hay algunos casos en que el niño no siente ninguna molestia y con el tiempo el problema se resuelve sin tratamiento.

¿Qué tratamientos están disponibles para LCS?

El primer tratamiento que se puede aplicar al recién nacido es ortopédico. Esto implica aplicar una braga especial para tener 2 capas de pañales para fijar los muslos distantes, en un intento de corregir la posición coxofemoral.

Si la afección se descubre a tiempo, puede tratarse con una prótesis que mantenga el equilibrio del bebé en la posición correcta, para que pueda desarrollarse adecuadamente durante 12 semanas.

Si se detecta luxación congénita de cadera después de que el bebé comienza a caminar, el tratamiento puede ser un poco más difícil. Se puede llegar hasta la cirugía para reparar la articulación y después de la cirugía se recomienda inmovilizarla con una tirita.

Etiquetas Malformaciones congénitas en salud infantil