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Examen radiológico del tracto urinario.

Examen radiológico del tracto urinario.

pregunta:

- hola Mi hijo tiene 4 años y 3 meses de edad, fue diagnosticado hace 6 semanas con una infección del tracto urinario por la cual tuvo 10 días de tratamiento con Cefaclor (después de urocultivo y antibiograma). La semana pasada, Sapatamana tuvo una fiebre muy alta (40.3), que dio paso a antithermics y envases. Inicialmente le diagnosticaron enterovirus, pero luego de una prueba de orina y un ultrasonido le diagnosticaron infección del tracto urinario nuevamente. Inmediatamente le dieron un antibiótico intravenoso a las 12 en punto, y la fiebre y el dolor abdominal disminuyeron después de las primeras 4 dosis de antibiótico. Me dijeron que era necesario someterme a una cistografía, lo cual me temo que es un procedimiento invasivo. Comprendí que no es posible hacerlo bajo anestesia, siendo necesario que el niño esté atento. ¿Qué tan importante es hacer esta investigación, qué información nos dará esta investigación y cuál sería el riesgo que correríamos si nos negamos a hacerlo? Gracias Anca

Respuesta:


En la urología moderna, el examen radiológico es un método actual de exploración y hay casos raros en los que podemos prescindir de su contribución, porque nos informa objetivamente sobre la función y la anatomía del tracto urinario.
Para realizar una radiografía del tracto urinario, es necesario preparar al paciente, es decir, tratar de limpiar el contenido intestinal (gases y materia fecal) administrando una dieta ligera, algunas sustancias que absorben los gases y causan defecación y posiblemente un enema de vaciado.
El examen radiológico del tracto urinario tendrá que comenzar con una radiografía directa en la que se puedan distinguir los contornos de los riñones y los posibles cálculos renales, ureterales, de vejiga (radiopacos), también se pueden descubrir calcificaciones en el parénquima renal (caverna, tumores) y la película. Tendrá que incluir las dos últimas costillas y la sínfisis púbica.
El método más actual y más valioso de investigación funcional y morfológica del tracto urinario es la urografía intravenosa. Consiste en opacificar el tracto urinario con la ayuda de una sustancia, opaca a los rayos, que se introduce por vía intravenosa y se elimina a través de la orina. La opacificación es más intensa ya que la concentración de orina es mayor.
El paciente limpiará la vejiga antes de la radiografía. La cantidad de ODISTON necesaria en niños es de 5-15 ml según la edad.
La primera radiografía se realiza 7 minutos después del inicio de la inyección. Está destinado al estudio de la secreción renal: si la opacificación de las cavidades pelocalocálicas está presente en este primer cliché, consideramos que la función renal es buena.
La segunda película se realiza 20 minutos después del comienzo de la inyección, cuando la concentración de la sustancia de contraste en la orina es máxima. Este cliché está indicado para el estudio morfológico de las cavidades pelocalocales, de los uréteres y de la vejiga.
Si las dos primeras películas no son edificantes, el examen se puede completar con otras radiografías realizadas cada 10 minutos. Los clichés tardíos son necesarios para el estudio de la ureterohidronefrosis.
La importancia de la urografía es especial en el diagnóstico de tuberculosis renal, en el diagnóstico de litiasis (cambios morfofuncionales de las vías de excreción), en el establecimiento de la indicación para los operadores en la litiasis ureteral porque muestra la resonancia del obstáculo ureteral sobre los superiores, ofrece información comparativa sobre las condiciones funcionales y anatómicas en los dos litiasis renal bilateral, información diagnóstica de tumores de vejiga, así como información sobre la motilidad de las vías de excreción necesarias para diferenciar una hipotonía adaptativa, que es reversible, en la cual la peristalsis es intensa, por hidronefrosis con atonía que es irreversible y en la cual la peristalsis está ausente, y no menos importante trae información de diagnóstico en caso de malformaciones congénitas del tracto urinario.
Para la exploración de la vejiga, el urólogo tiene un método endoscópico, la cistoscopia, que permite revelar los cambios más discretos de la mucosa, pero hay casos en los que no se puede realizar (estenosis uretrales, ambiente hematúrico o vesical y no se elimina durante el lavado). , una situación en la que el examen radiológico de la vejiga vuelve a ser útil.
La cistografía distingue el volumen, los contornos (la presencia de algunos divertículos) y el cuello de la vejiga, y en la cistografía mictal se puede detectar un reflujo vesical-ureteral.
La infección del tracto urinario es una entidad mórbida con una alta incidencia en el niño y que, no diagnosticada y no tratada adecuadamente, produce graves repercusiones en la función renal, que representa el síndrome dominante en la mayoría de las neoplasias congénitas.
En el caso de su hijo debido a que tuvo una infección del tracto urinario que no pudo dar tratamiento, el médico está obligado a investigar la fuente de esta infección y cómo a esta edad las malformaciones congénitas del tracto urinario predisponen a infecciones urinarias, es necesario realizar una urografía y una cistografía urinaria. negar esta situación o no.
La cistografía también se realiza cada pocos meses, por lo que no entiendo por qué tiene miedo de hacerlo. Solicite toda la información necesaria y las aclaraciones que desee y el radiólogo que realizará esta investigación.
Mucha salud,
El Dr. Dana Paduraru,
Médico residente en la especialidad de cirugía pediátrica.
Hospital Clínico de Emergencia para Niños "Grigore Alexandrescu"
Detalles del especialista