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Malformaciones anorrectales en lactantes.

Malformaciones anorrectales en lactantes.

Las malformaciones anorrectales en los bebés son la forma más común de anomalías congénitas del tracto digestivo. Los defectos de esta naturaleza se originan en el desarrollo del feto en el ambiente intrauterino y ocurren aproximadamente al nacimiento de 5000

Foto: mommypage.com

Específicamente, las malformaciones anorrectales representan la formación defectuosa del recto y el ano (la parte inferior del tracto digestivo). Las diversas formas de este trastorno congénito varían según la evolución del embrión durante el embarazo.

Descripción general de las malformaciones anorrectales.

El término malformaciones "anorrectales" se refiere al desarrollo anormal del ano (no "ano"), el orificio en el extremo del intestino grueso que permite la eliminación de materia fecal después de que se completa el proceso digestivo, así como la formación incorrecta del recto (sin extremo del tracto digestivo, ubicado incluso por encima del ano).

Dependiendo del origen embriológico, las malformaciones anorrectales se pueden clasificar en dos grupos principales:

  • Altas malformaciones: a nivel del ano y el recto perineal, con o sin comunicación entre el recto y el tracto urogenital;
  • malformaciones bajas: deformidades del ano o de la conexión entre el canal anal y el recto perineal, con o sin apertura anormal del recto.

Por lo tanto, la mayoría de los defectos congénitos de este tipo pueden tomar formas tales como:

  • estrechamiento excesivo del pasaje anal;
  • la presencia de una membrana formada por encima del orificio anal;
  • el recto no está conectado por el ano;
  • el recto no está conectado al tracto urinario o al tracto reproductivo a través de un canal llamado "fístula".

Causas de malformaciones anorrectales

A medida que el feto crece en el útero de la madre, los sistemas complejos del cuerpo se desarrollan y maduran. Las malformaciones anorrectales tienen una mayor frecuencia debido al hecho de que el tracto digestivo se forma al comienzo del embarazo, quedando expuesto a varios factores que pueden afectar la evolución normal.

La porción inferior del intestino grueso en el feto y el tracto urinario son, en la primera fase, una acumulación de células. En las semanas 7-10 del embarazo, el recto y el ano deben estar permanentemente contorneados y separados naturalmente del tracto urinario. En raras ocasiones, estos pasos no ocurren de manera normal, lo que resulta en malformaciones a este nivel.

La madre no puede influir de ninguna manera en la instalación de defectos en la formación del sistema excretor durante el embarazo.

Predisposición genética a malformaciones anorrectales

Aunque todavía no se conocen los motivos específicos de la predisposición genética a malformaciones anorrectales, los especialistas han identificado un factor hereditario en los casos estudiados a lo largo del tiempo.

Esto significa que algunos padres portan sin conocer el gen del defecto de nacimiento, que puede transmitirse de generación en generación. Las parejas que se registran en esta situación tienen un 25% de posibilidades de tener un embarazo con malformación anorrectal del feto, varias veces seguidas.

Casi un tercio de los niños con anomalías cromosómicas y otros defectos congénitos también tienen malformaciones anorrectales de varios tipos.

Tratamiento de malformaciones anorrectales.

Las malformaciones anorrectales requieren tratamiento quirúrgico lo antes posible, dependiendo de la condición específica del bebé y sus necesidades específicas. Después de la intervención, se aconseja a los padres que comiencen a entrenar el uso del inodoro a la edad habitual (2-3 años).

La recuperación total o parcial varía según la gravedad de la malformación y la capacidad de regeneración del organismo.

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